DARIO LEIVA

(Buenos Aires. l963. Reside en Córdoba). " donde estés, allí donde te encuentres/ allí está mi universo". Soberbia expresión. Categórica. Bella en su extensión. Definida. Un hombre que camina hacia el amor. Un poeta que se inclina ante su magnificencia. Hombre-poeta que refleja dos polos en su poesía: Su fe cristiana y la vivencia del amor en plenitud, físico, veladamente erótico encabalgado en lo espiritual. Darío Leiva desgrana versos intimistas donde su urgencia de amar y de amor se convierte en presencia viva, tangible, tocable. Conozco de su espiritualidad llana, su necesidad de convertir la palabra en un acto de fe, de acercamiento hacia el otro. De manifestar sus urgencias corporales; Darío reclama beso, ojos, piel, boca, manos, expone su corazón en carne viva para no ser un "fantasma desahuciado/ desván despojado sin clemencia". Poesía de visible presencia, darse, para lo cual el poeta no tiene brújulas ni guías. Obras: " Equinoccio xxv" "Nada como el amor" " Tan sólo sentimiento". Susana Zazzetti.
CUARTO
"Como el lirio entre los cardos
es mi amada entre las doncellas"
Cantares. 2.2.
Soñé ser
huésped de tu boca
torbellino de tus laderas
inhóspito suspiro
clavel de hierba.
Limítrofe custodio
helecho de tus huellas
materia imantada por tus ojos
delirante atrapado en tus fronteras.
Pero soy desagüe de lamentos
sepultado nogal
isla desierta
poeta que se muere entre tus versos
centinela de un amor que aún no llega.
Vigésimo primero
"Aguas profundas son los designios del corazón
humano: el hombre inteligente sabe extraerlas"
Proverbios 20.5
Piel desierta y playa desnuda
sudestada y caracolas
pináculos de olas agitadas
océanos escapan de su órbita.
Se inmoló tu beso
sus alas sepultadas en mi boca
el ángulo del círculo solar
mató la luz para tentar tu sombra.
Mis versos desafían lo imposible
un trébol despertó con cinco hojas
tu muelle desgarra los suspiros
mi sueño poemario que te nombra.
de "Equinoccio XXI"
Mi universo
Allí, sobre tu espalda
donde muere la negra cascada de tu pelo
donde amo plasmar mis huellas delirantes
allí, buscan descanso, las huestes de mis dedos.
Allí, sobre tu rostro
donde lágrimas perdidas transitan en silencio
donde mis labios quieren acampar para siempre
allí, hallo la cárcel, donde debo estar preso.
Allí, sobre tus manos
donde cada caricia me estimula el deseo
donde el pulso sereno se vuelve acelerado
allí, busco ternura, para mi loco anhelo.
Allí, sobre tus ojos
donde hallan los míos el espacio perfecto
donde toda mirada codifica palabras
allí, recurro ávido cuando voy a tu encuentro.
Allí, en tu corazón
donde refugio siempre mis más audaces sueños
donde bebo esperanza cuando agoto la mía
allí, está el manantial, que devuelve mi aliento.
Allí, donde tú estés, allí, donde te encuentres
solo tú me motivas a expresar lo que siento
a poner energías en mis locas ideas
a luchar cada día, a seguir combatiendo.
Por eso donde estés, allí donde te encuentres
allí está mi universo.
de " Nada como el amor"