Ernesto Ramírez

MOLDES
sabes
el problema
no es emborracharse
ni durar poco
en los trabajos
tampoco el juego
y las mujeres promiscuas
ni las noches a rayas
y las pensiones baratas
mucho menos
escribir cosas indecentes
y a propósito de indecencias
soñar en robar un banco
-no por el sueño claro está y mucho
menos por llevarlo a cabo-
ni por supuesto
no ser el marido correcto
el padre aplicado y continuista
ni el hijo ejemplar
y despotricar libremente
contra el cenit de sus miedos
el problema aparece
cuando ellos
creyendo tener todo resuelto
lo descubren
cuando se fijan en uno
por que su entorno se repite
y no para de repetirse
cuando te saben
y te comparan
con su existir poliedro
y vuelcan sobre ti
el peso infernal de sus moldes
toda la frustración
y todo su odio
por tener tú
el desparpajo de hacerlo
y peor aún
cuando llenos de
amor y comprensión
-ira y venganza comprimidas-
pretenden
redimirte.
Este es un comentario "sin comentarios". Todo está en la savia que corre por la poesía.
ResponderSuprimirTe abrazo.
Lily Chavez
Bravo, Ernesto, me gustó lo del "existir poliedro" y muchas otras ideas que comparto. Está dicho con hondura y también con elegancia. Un abrazo Ester
ResponderSuprimirYA CUANDO LO RECIBÍ, MAROÑAS, ENTENDÍ -CREO- EL MENSAJE, EL MOTIVO, EL INTRIGANTE "POLIEDRO", VOS, QUE SOS UN URUGUAYO TRAPEZOIDE, UN TROTAMUNDOS CUYA EXPERIENCIA ESTÁ HECHA A BASE DE PORRAS Y PARRAS...
ResponderSuprimirESTÁS SUPERADO, ENTRASTE EN OTRO DIMENSIÓN.
POR LO VISTO, SIN CENTENO NO CAMBIA NADA.
DESDE EL REINO DESCARTADO
ANDRÉS
creo que sí, esta poesía " es otra dimensión" ( andrés)que se aleja de una forma de decir anterior, la siento diferente, más cerca de certezas. me gustó. susana zazzetti.
ResponderSuprimirESTIMADO ESCRITOR, dura ironía, punzante y final provocando el análisis que lleva las enumeraciones de lo que queremos ser, y no somos, de lo que no nos dejan ser y aún así nos inmponen con moldes, a tiempos, difíciles de sostener. Interesante, me gustó mucho. marta comelli
ResponderSuprimirpura filosofía entre el molde que somos y el que nos imponen.
ResponderSuprimirErnesto te mantenes en tu estilo pero a pasos agigantados tu poesia avanza.
Celmiro
Una poesía que fluye y narra y alega contra la impostura y el canon, estimado Ernesto te leo con entusiasmo y la alegría de descubrir que has hallado una nueva forma de expresarte, Carlos Arturo Trinelli
ResponderSuprimirEs evidente que te vienen siguiendo . No los impostores , por supuesto, sino los que ya te conocen , ven crecer tu poesía pero son conocedores de la esencia de tu estilo. Yo soy nueva en este barrio de artesanos pero me gustó mucho. Te seguiré leyendo
ResponderSuprimirCristina Pailos