martes, 2 de marzo de 2010

Stella Maris Taboro - Homenaje a la monjas francesas y madres

Flores v ioleta.



Suspiros blancos en la arena.
La luna parecía tener un corazón desmesurado sobre el mar oscuro de noche. La alta marea cedía lentamente y esta vez no sólo se vieron en la playa miles de pequeños trozos de caracoles ,castillos de arena derrumbados, quijarros de cien formas. Allí llegaron y quedaron sobre la arena ,como mudos testigos y blancos de sal en esa extensión silenciosa.  En medio de esa bruma que había sentido el hachazo, el empujón brutal hasta la tumba de agua
El mar no quiso seguir siendo cómplice y arremetió con sus olas hasta dejarlos allí, desnudos de vida, pero con un grito inconfundible del pasado horroroso.
Habían agitado sus corazones con pasión fecunda ,sus voces fueron himnos de la justicia , arquitectos de sueños y deslumbrados anduvieron por la libertad de ser, decir y sentir.
Blancura de nardos y espumas de historias que abrieron otra historia, la de un momento ignorado.
Racimos de madres y monjas .

stella maris taboro

3 comentarios:

  1. Estupefacta me quedo con esta prosa poética,que da a luz la justa memoria.
    MARITA RAGOZZA

    ResponderEliminar
  2. Reconocimiento a quienes la vida truncó sus ideales a manos de déspotas asesinos.
    Bello homenaje.
    Felicitaciones

    ResponderEliminar
  3. Recordar es honrar la memoria ,salpicar los recuerdos en los escritos, en la palabra de modo permanente.
    Excelente texto.

    Fernanda H

    ResponderEliminar