MARIA ELENA ANNIBALI

LUNES
Busco - le dijo- la tinta de mariposas negras.
Al fondo de la habitación, sobre un banco de piedra,
había, derramado, el ángel ambarino de la luz,
un pañuelo azul para la frente amplia de Leda,
y un vaso de agua
porque el verano era grave.
De lejos, se escuchaba cómo se alimentaban los cuervos,
en los trigales,
un rumor a Apocalipsis,
como si la eternidad se hubiera roto en alguna parte
y sangrara...
corresponsal Susana Zazzetti
EXCELENTE POEMA.
ResponderSuprimirHA SIDO PUBLICADA ANTES? NO LA RECUERDO Y QUISIERA SABER MAS SOBRE LA AUTORA.
EDGAR BUSTOS
Los dos últimos versos son maravillosos, digo, especialmente bellos, como todo elpoema. Fabiana
ResponderSuprimirCómo me extrañó ver tan pocos comentarios en esta poeta. Para toda una camada de jovenes talentosos, la Annibali (cariñosamente) es una grosa.Espero convencerla pronto para que esté en Luna de Pájaros. Bravo Ele !! Me hubiese gustado ver publicada La fotografía: La foto es sepia.Tú apareces de pie,a un costado de la mesa larga donde quedaron las migas, los licores agrios, la marca del vino
ResponderSuprimirsobre los manteles, los perfumes de siempre,
la aspereza del lino. ¡qué poema ese!
Un abrazo
Lily Chavez
Bello texto, pero como siempre que es sólo uno, me quedo con ganas de más.
ResponderSuprimirIrene
HERMOSO, VEO Q GANASTE EN RIO CUARTO. ESTOY AQUI!
ResponderSuprimirlisein