SILLA ANCESTRAL
Alberga en su regazo
dolores inclemencias risas
de sucesivas generaciones.
Mi abuelo la encontró
en la ilación de la madera
le esculpió un corazón
de pura madre
talló sus formas
de mujer ignorada
de utensilio incrustado
en los rincones de la casa.
En tardes
de mansos silencios
la silla narra
la viva historia familiar.
LA CASA
Alberga vida en sus paredes
en los hilvanes del aire.
Viejas lágrimas condensadas
en el humo sumiso
de sus colaciones.
Impasible
el gusano de seda del tiempo
tejió llantos rezos relatos.
Los gritos las palabras
los sueños los desvelos
el estertor de sus muertos
entre silenciosos escombros
se sorprenden se entremezclan
se reencuentran.
La higuera custodia la casa
como una anciana
ama de casa.