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sábado, 8 de septiembre de 2012

Susana Macció



SILLA ANCESTRAL

Alberga en su regazo
dolores inclemencias risas
de sucesivas generaciones.

Mi abuelo la encontró
en la ilación de la madera
le esculpió un corazón
de pura madre
talló sus formas
de mujer ignorada
de utensilio incrustado
en los rincones de la casa.

En tardes
de mansos silencios
la silla narra
la viva historia familiar.


 LA CASA

Alberga vida en sus paredes
en los hilvanes del aire.
Viejas lágrimas condensadas
en el humo sumiso
de sus colaciones.

Impasible
el gusano de seda del tiempo
tejió llantos rezos relatos.

Los gritos las palabras
los sueños los desvelos
el estertor de sus muertos
entre silenciosos escombros
se sorprenden se entremezclan
se reencuentran.

La higuera custodia la casa
como una anciana
ama de casa.

miércoles, 11 de julio de 2012

Susana Macció


Susana Macció



tía carmen

Esa mujer breve
con el llanto cansado
sumido en las entrañas.
Esmirriada y alegre.
Enajenó al tiempo
que no la encuentra
para golpearla.

Esa mujer de risa viva
manos ágiles
litigante del bosque
y la intemperie.
Suele sentarse
en el patio de su casa
sobre su silla inmemorial.

La insolencia de la vida
la acompaña.


litigios

Como pican
sobre la espalda de la tierra
los latigazos de la lluvia.
Sangra el río con violencia.
Avido el viento
navega en el acordeón del agua.

Truenos.
Relámpagos.

Absorta
presencio esta batalla
desde mi ventana.


 vínculos

“como confusos ecos que a lo lejos se ahogan
en una tenebrosa y profunda unidad”
Charles Baudelaire

Todo transita
en un tiempo inmóvil.

Cambian
el bramido de los autos
el murmullo de las aves
el chasquido del viento
contra los árboles.

Todo repta
en una armonía
insondable.

Conversaciones
secretas
pero vertiginosas.

lunes, 25 de junio de 2012

Susana Macció

                                                                     
                                                                                        Susana Macció     

                                                                                                       



Recuerdo


Al aire le pesan
los aromas del pasado.

La piedad del recuerdo
se sumerge
en el hálito del fuego
en las finas cenizas
de la memoria.

Y las orugas del silencio
gimen en la noche.


Trampas

Se diluye el presente
llegan visiones del ayer.
Manitos aferradas
al vestido gris de la abuela
vestigios de risas remotas
harapos del llanto.

En el tizón del pasado
un caldero herrumbrado
cuece el olvido.

El río escala
sus encrespadas olas
bajo el velamen del día.
Condensación del instante
trampas del agua
que nunca perdonan.

El anciano sauce
que ampara las siestas
contempla cómo el río
se lleva nuestros años.



Visita

Las costillas de la noche
falsean su cerradura inviolable.
En el plano cerrado de la oscuridad
mi abuelo me visita.

Tenebrosa orbe.
Formas que el miedo talla
en la virginidad del sueño.

Mi abuelo me cobija
de los terrores de la niñez.

martes, 22 de febrero de 2011

SUSANA MACCIÓ



 

UN POEMA RONDA MI CABEZA

Lo escucho en la música
escucho su blanda pisada de tigre
en la sabana de mi reino.
Una bella bestia
a punto de caer sobre su presa.
Lo presiento pero no se deja ver.
Lo imagino con precisión fatal
pero no alcanzo a distinguirlo.

Que aparezca
y me dé su zarpazo certero
se salga de la música
salte de la cuerda.

Me susurra al oído
pero no logro entenderlo.
Miro hacia todos lados
sólo veo
los matorrales de la mesa
los fierros perplejos de los tenedores
las sonrisas de las ollas
el gorjeo de las cucharas.

Siento que la música
va a salir
de las paredes amarillas.
Extiendo mis manos
las paredes se van
la música no me entrega el poema.

Cierro los ojos
para que se anime  y salte
para que caiga sobre mí
como un cuchillo
una espada
una colmena
un relámpago
una brisa
como un tigre
cayendo
sobre su presa.



CALIDOSCOPIO

Entre las raíces de la niñez
las garras de la memoria
las cizañas los jazmines
las tumbas del pasado.

Aromas colores sonidos

Vivaldi dispersa las hojas del otoño sobre la mesa
y la caja de Pandora cierra su boca para siempre.

Sonidos colores aromas

Picasso sangra su Guernica en blancas paredes de insomnio.

Beethoven gira lentamente hacia mí
en implacable ejecución
gatilla la Quinta sinfonía
y nace este poema.