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sábado, 24 de marzo de 2012

Alejandro Drewes


 
  
NATURALEZA MUERTA

Con el pobre corazón
en vilo seguía buscando
algún signo de vida
entre la nevisca
y los últimos escombros
-pude salvar apenas
palabras como ciervos
huyendo a los remotos
mundos de lo Abierto-
como piedras fueron
volando las palabras
y con ellas el ciclo
de la noche y la luz
vertical de los años
y lo dicho en el yermo
del pasado y el espacio luego
donde corre o ha corrido
el humo de todo lo que arde.
Flotando bajo las aguas
de estrellas milenarias
un súbito temblor de la tierra
en caída libre hubo
al vacío innumerable.
Y así la negra manzana del mundo
podrida hasta el fondo.

26.8.07
SUENA LA SIRENA

                                                             a Adrienne Rich, lux, soror


Otra vez el sonido impar que levanta
uno por uno a los muertos olvidados
y un desesperado gesto entre las manos
por no ver el próximo naufragio de rosas,
su fatal augurio bajo el agua del espejo.

En ausencia recorrer las letras de tu nombre
en las negras uvas de la noche que avanza
y conquista los espacios devastados.
-Creímos entonces en un amor eterno
como el ancho campo divino, y una vez

en aquel tiempo, el jardín de la infancia
fue quizá tan verde como tus ojos
antes del incendio fueran, cuando 
los vientos cegaron el ojo de aceite
y la luz de la única lámpara,

Tornaba el mundo a ser una sola y trémula
nota prístina de silencio;
con apenas tiempo para recordar
a los otros y el instante de violencia,
en el justo espacio de una sístole,
roto cristal de mundo en cuarto menguante.

marzo 18, 2005 - enero 18, 2008


martes, 7 de febrero de 2012

ALEJANDRO DREWES



NATURALEZA MUERTA

Con el pobre corazón
en vilo seguía buscando
algún signo de vida
entre la nevisca
y los últimos escombros
-pude salvar apenas
palabras como ciervos
huyendo a los remotos
mundos de lo Abierto-
como piedras fueron
volando las palabras
y con ellas el ciclo
de la noche y la luz
vertical de los años
y lo dicho en el yermo
del pasado y el espacio luego
donde corre o ha corrido
el humo de todo lo que arde.
Flotando bajo las aguas
de estrellas milenarias
un súbito temblor de la tierra
en caída libre hubo
al vacío innumerable.
Y así la negra manzana del mundo
podrida hasta el fondo.

26.8.07

SUENA LA SIRENA

                                                             a Adrienne Rich, lux, soror


Otra vez el sonido impar que levanta
uno por uno a los muertos olvidados
y un desesperado gesto entre las manos
por no ver el próximo naufragio de rosas,
su fatal augurio bajo el agua del espejo.

En ausencia recorrer las letras de tu nombre
en las negras uvas de la noche que avanza
y conquista los espacios devastados.
-Creímos entonces en un amor eterno
como el ancho campo divino, y una vez

en aquel tiempo, el jardín de la infancia
fue quizá tan verde como tus ojos
antes del incendio fueran, cuando 
los vientos cegaron el ojo de aceite
y la luz de la única lámpara,

Tornaba el mundo a ser una sola y trémula
nota prístina de silencio;
con apenas tiempo para recordar
a los otros y el instante de violencia,
en el justo espacio de una sístole,
roto cristal de mundo en cuarto menguante.

marzo 18, 2005 - enero 18, 2008

jueves, 19 de enero de 2012

Alejandro Drewes


Alejandro Drewes

A LOS ÁRBOLES


En la lenta ceremonia pienso a veces
de la despedida: crepita un instante
sin otro después, un alto muro ciego
Uno busca su lugar en el mundo, y de pronto
el ocaso. En eso pienso, como el árbol debe
pensar en sus hojas.
Y el viento sopla después, y el silencio.

agosto 2007 - enero 2008


DETRAS DE NOSOTROS

(versos mínimos para una despedida)



hijos de la borrasca del tiempo
gris que nos ha tocado,
de su aroma oliendo a viejo
desencanto y fatigados huesos
que quisieran apenas
un quieto lugar en la tierra.

Solía
cavilar a veces
sobre un seco trazo de humo
fulgurando en la memoria
de los que caminaron conmigo
-pero mira: tan enhiesta es la rosa
bajo el grave arco solar-

y a su manera frágil dice algo
de nosotros. Pero me lleva
el aire tenso de la despedida.
He
dicho que caigo bajo la rueda
de las repeticiones; que han huido
de aquí ya todos los pájaros:

pero queda la hierba del cielo,
escasa y pura queda y tus ojos
en la distancia quedan y aún el espejo
en el mar de inmutable niebla
y de otro verano los pinos. Al cabo
del día nueces amargas, y de cada palabra

el diario peso que cargo conmigo.


RECONDITA LUZ DE LOS DIAS


                                                         También esta noche pasará
                                                         Giuseppe Ungaretti

I.
Te habrá visto pasar el incesante flujo
de los días: como silueta de ruinas
contra el cielo recortada, tú que ya
ni esperas el alba, ni esperas.

II.
Ojos como breves lagos azules,
ahí donde cien pájaros de niebla
del agua leve su sombra marcaran apenas.

III.
Cada hoja del bosque atrapa el ínfimo
peso de la luz, cada rama gris en el verde
casi semeja tu tiempo y tu casa.

IV.
En el hondo laberinto te he buscado, en la tensa
red tejida de pasos, tal como el agua del día aún
espera la luna -y por el ojo estrecho de su cántaro-

lunes, 2 de enero de 2012

ALEJANDRO DREWES




De La Lenta Gota De Tinta


it's unlikely that a decent poem is in me tonight
and I understand that is strictly my problem
and of no interest to you.
I continue to listen to the piano.
this will not be a memorable night in my life
or yours.
Let us celebrate the stupidity of our endurance.

Charles Bukowski



De la gota que sangra y me busca y te busca.
Ahora.
Ahora en que siento cerca la nada
y un vuelo de horas de cornisa.
Ya cerca,
muy cerca,
cuando el fin se vuelve más probable.
Pero he buscado tanto, bajo las estrellas.
Con otros y solo he buscado
ni siquiera las mejores preguntas.
Mientras la noche futura
cae como luna en bancarrota,
como lágrimas de otros ojos
cae y te ahogas en el último vino,
en la sobria tristeza
de las mismas fotos.

Escaso el poso de las horas
a poco decanta
y una y otra vez se derrama
en la noche sin ruido,
sobre la delgada playa,
sin ruido.
-ya sabes, es bueno que nadie
aquí abajo pregunte
por ti-
Aprenderás tal vez a vivir
como el lobo vive,
al acecho del hombre:

sea tuyo el cristal del espejo;
el denario de oro del sueño
concedido hasta la noche
final te acompañe.

Sub luna mutant.

Piensa en eso
mientras otros tocan
la carne de Fausto
y fuera del mapa
del sueño
alguno agoniza;
piensa en eso y hunde tu paso
en la inmensa flor de oscuridad,
ya lejos del ojo
en vigilia
y su lámpara.
De una vez abandona la casa
y piensa
en este densa lluvia de piedras.
Razones del cielo
vuelto un negro pozo sin fondo:
para ti, para tu sola sombra
en la noche vasta del mundo.



BITÁCORA

Hijos de todos los exilios
por la misma curva tendida,
tensa como el ángulo leve
del sol y hasta el ocaso,
vamos como antaño fuimos,

parece de agua la senda
o de tinta en el tiempo
de la ebriedad y la dicha,
cuando echamos un día
como dados las naves al mar

y los pies alcanzaron costas
extrañas y en aquel tiempo
hablaron las voces de un lejano
rumor de sirenas. Pasada era
la hora suprema del mundo;

como partidos frutos al arbitrio voraz
de insectos oscuros y una grande
noche de pronto cernirse vimos
como antes el hambre sobre cubierta,
por heladas rutas del incierto norte,

bajo el ojo blanco de la sexta luna,
cuando el rasguido leve de la pluma
dio la cifra de las bajas. Como ciervos
en desbandada huía la vida y de frente
a la luz de los ojos del gran cazador huía.