NATURALEZA MUERTA
Con el pobre corazón
en vilo seguía buscando
algún signo de vida
entre la nevisca
y los últimos escombros
-pude salvar apenas
palabras como ciervos
huyendo a los remotos
mundos de lo Abierto-
como piedras fueron
volando las palabras
y con ellas el ciclo
de la noche y la luz
vertical de los años
y lo dicho en el yermo
del pasado y el espacio luego
donde corre o ha corrido
el humo de todo lo que arde.
Flotando bajo las aguas
de estrellas milenarias
un súbito temblor de la tierra
en caída libre hubo
al vacío innumerable.
Y así la negra manzana del mundo
podrida hasta el fondo.
26.8.07
Con el pobre corazón
en vilo seguía buscando
algún signo de vida
entre la nevisca
y los últimos escombros
-pude salvar apenas
palabras como ciervos
huyendo a los remotos
mundos de lo Abierto-
como piedras fueron
volando las palabras
y con ellas el ciclo
de la noche y la luz
vertical de los años
y lo dicho en el yermo
del pasado y el espacio luego
donde corre o ha corrido
el humo de todo lo que arde.
Flotando bajo las aguas
de estrellas milenarias
un súbito temblor de la tierra
en caída libre hubo
al vacío innumerable.
Y así la negra manzana del mundo
podrida hasta el fondo.
26.8.07
SUENA LA SIRENA
a Adrienne Rich, lux, soror
a Adrienne Rich, lux, soror
Otra vez el sonido impar que levanta
uno por uno a los muertos olvidados
y un desesperado gesto entre las manos
por no ver el próximo naufragio de rosas,
su fatal augurio bajo el agua del espejo.
En ausencia recorrer las letras de tu nombre
en las negras uvas de la noche que avanza
y conquista los espacios devastados.
-Creímos entonces en un amor eterno
como el ancho campo divino, y una vez
en aquel tiempo, el jardín de la infancia
fue quizá tan verde como tus ojos
antes del incendio fueran, cuando
los vientos cegaron el ojo de aceite
y la luz de la única lámpara,
Tornaba el mundo a ser una sola y trémula
nota prístina de silencio;
con apenas tiempo para recordar
a los otros y el instante de violencia,
en el justo espacio de una sístole,
roto cristal de mundo en cuarto menguante.
marzo 18, 2005 - enero 18, 2008
uno por uno a los muertos olvidados
y un desesperado gesto entre las manos
por no ver el próximo naufragio de rosas,
su fatal augurio bajo el agua del espejo.
En ausencia recorrer las letras de tu nombre
en las negras uvas de la noche que avanza
y conquista los espacios devastados.
-Creímos entonces en un amor eterno
como el ancho campo divino, y una vez
en aquel tiempo, el jardín de la infancia
fue quizá tan verde como tus ojos
antes del incendio fueran, cuando
los vientos cegaron el ojo de aceite
y la luz de la única lámpara,
Tornaba el mundo a ser una sola y trémula
nota prístina de silencio;
con apenas tiempo para recordar
a los otros y el instante de violencia,
en el justo espacio de una sístole,
roto cristal de mundo en cuarto menguante.
marzo 18, 2005 - enero 18, 2008