domingo, 25 de abril de 2010

GINA ESCOBAR

Lo que no queremos ver

Las manos de los muertos
aman el llanto
porque por alma
llevan un miedo séptico
Miedo que inhibe la vida
en la raíz misma
del amor primigenio
Las manos de los muertos
como si fueran flores
regalan picanas
Y se alegran por ello…
Las manos de los muertos
temen a los  ideales
porque en ellos subyace
memoria en sus anales
 
Las manos de los muertos
el pan no comparten
lo truecan por un paco
o una bala marcada
en alguna que otra villa
Las manos de los muertos
garabatean  también
metáforas impuras
de mentira y olvido
Exaltando a las garras
 y al desgarro
al espacio vacío
de etnia exterminada
 y libros nunca leídos

Con la imagen virtual
de un pueblo feliz
disfrutan la función
de su puesta en escena
Ningún niño bandera
ni salarios insulsos
ni cáncer en los granos
de intereses espurios
Pero las manos muertas
son sabias/es cierto
saben tanto de muerte
que no les tiembla el pulso.


(A la Sociedad Rural genocida)
Oberá. Misiones , Argentina-08-08-09



 




1 comentario:

  1. Tu poema, querida Gina, son palabras mayores y apuntan con el índice a los culpables y cómplices de hambrear, esquilmar, corromper y apropiarse, siempre, de riquezas que no le corresponden... La poesía no debe ser bella y aséptica, de una liviandad irritante: el bien y el mal forman parte de la vida.
    Andrés

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