UN CUADRADO DE LUNA ROJA
Amanece temblando. Se inclina la luz cada vez sobre el agua.
No tengo luna, se humedeció un poco antes de irse cómo si no existiera el frío. Estrella se hace de día cuándo nadie le habla, cuándo nadie le habla cree que nadie la mira.
No tengo luna, se humedeció un poco antes de irse cómo si no existiera el frío. Estrella se hace de día cuándo nadie le habla, cuándo nadie le habla cree que nadie la mira.
Esto que veo no lo imagino.
En una curva de las lomas de pasto un auto rojo paró delante del río, del otro lado de la orilla.
En una curva de las lomas de pasto un auto rojo paró delante del río, del otro lado de la orilla.
Nada se mueva, nada, que el auto que desde mí es un cuadrado rojo quedó arriba
de un poste de hierro negro, así lo veo, cómo un pájaro tocando apenas, sin
saber antes de mover los ojos si será por un rato mi luna o levantará vuelo.
Todo cabe con el ojo a media asta.
La luz lo traspasa en diminutas líneas, ronda de coreutas.
La luz lo traspasa en diminutas líneas, ronda de coreutas.
Máscaras de azul y rojo, amarillo sudor los árboles. Escapan sátiros dejando
huellas de cabra. Todos bailan en un pedazo de luna hasta que un semáforo
ordena.
Silencio de música y la luz temblando resbala.
Mercedes Sáenz
Silencio de música y la luz temblando resbala.
Mercedes Sáenz
Mercedes pinta con la palabra todas las emociones. Excelente.
ResponderEliminarRoberto
Silencio de música y también la admirable ejecución tuya, Mercedes (a veces extraño que ya no compartamos espacio en esta publicación-e de la cual me han... ¿...?), de esta pieza que amanece temblando.
ResponderEliminar_______________________________________________________
A mi amigo Rolando, los comentarios en una revista no son el escenario para exponer quejas o lamentos. Conocés mi correo y siempre que me necesitaste llegaste a mí con toda libertad y recibido con respeto y afecto. Lo ocurrido, si es que te interesa,puedo escribírtelo con lujo de detalles. Andrés
EliminarEnigmático juego de sensaciones que palpitarán diferentes en cada lector, en mi caso recordé juegos de la niñez cuando con la mano atrapaba a la luna o entre el índice y el pulgar aplastaba a una estrella, como siempre Merci un placer leerte, saludos, Carlos Arturo Trinelli
ResponderEliminarMuchas gracias por la publicación Andrés. Muchas gracias a los que pusieron sus comentarios.
ResponderEliminarEspero Andrés que hayas pasado un buenísimo día
Abrazo gigante y redondo
Mercedes
Merci querida , como siempre un alegría leer tus producciones.
ResponderEliminarGracias .
Merce, no sé como calificar la forma de este cuento, sobrenatural, fantástico, tu pluma siempre estalla en fragmentos multicolores y de diversas fórmas geométricas.
ResponderEliminarandrés
Estallido de color temblando sobre las aguas. Te imagino sentada dentro del auto rojo viendo pasar la escena sobre el río, contada por y desde el río que la exhibe, desde la luna que se moja pese al frío, al rojo en una curve de loma... tiemblo con el agua que se mueve, el agua donde miro lo que miras, poeta querida. Abrazo enorme. ElsaJaná.
ResponderEliminar