Graciela Urcullu

Orfandad
Duele la cintura,
molesta el alma.
Camino
mi continente latino.
Subiendo
o bajando la mirada.
Reconociendo en uno,
a todos.
Ciento ochenta millones
de pobres
y tristes.
Lo camino,
palmo a palmo.
Sin moverme.
Aún cerrando los ojos.
Lo reconozco, lo sé.
Rico y desposeído.
También le robaron
su niñez.
Tan bello y dolorido,
como imposible de olvidar
º º º º º
Bien Graciela, logrado poema!
ResponderSuprimirLily Chavez