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miércoles, 11 de julio de 2012

Lina Caffarello





Alternancias *


Alguna vez fui cóndor
y vigilé montañas
desde la majestuosidad del vuelo.

Después fui camello
y eran mías las ásperas arenas.

Custodio de la selva,
fui la ferocidad del tigre.

Y, sucesivo guardián de cada espacio,
fui también lagarto,
serpiente, foca, pez,
lombriz, hormiga...

Luego fui hombre,
supe que podía pensar
y quise replantear el mundo.

Ahora soy molécula.

Lina Caffarello, Buenos Aires, Argentina

* Poema incluido en el XII Recital Poético Multicultural y Multilingüe (24-3-12), unido a los programas de las Naciones Unidas, Capítulo Fredericton de la Academia Iberoamericana de Poesía, New Brunswick, Canadá.


domingo, 5 de febrero de 2012

LINA CAFFARELLO




En órbita


Desde el sereno abismo,
esa no serenidad,
las trampas tendidas al vacío
caen
como culpa o profecía,
enmarañando espumas
y atormentando el polvo.

Al final de la elipse está el castigo.

Es poco lo que queda
en el ahogo del silencio.

de Lina Caffarello, Buenos Aires, Arg.
De la plaqueta "En órbita" (2001).
______________




Fondo


Estanque, estanque, se asoma entre las ramas,
triste que mece luces tardías,
luna que yace, hoja que tiembla,
estanque, estanque,
desde las sombras me están llamando,
hoja que tiembla en lo más hondo,
canto rodado, luna que yace,
estanque, estanque,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . me están llamando.


de Lina Caffarello, Buenos Aires, Argentina
De su poemario "Alguien tiene un talismán"

lunes, 14 de noviembre de 2011

LINA CAFFARELLO




Desde el sereno abismo,
esa no serenidad,
las trampas tendidas al vacío
caen
como culpa o profecía,
enmarañando espumas
y atormentando el polvo.

Al final de la elipse está el castigo.

Es poco lo que queda
en el ahogo del silencio.

De la plaqueta "En órbita" (2001).

Te dejaré en abril. 
Cuando espléndido aún 
invoques el tiempo del verano, 
comenzaré a dejarte. 

Pronto 
los peces irán tras la estela de los barcos 
y el agua oxidará de olvido 
. . . . . . . . . . . palabras y conciertos. 

Hay una historia detrás de cada historia; 
un zurcido de sol entre las hojas, 
un clamor de jilgueros en el alma. 

Te dejaré en abril. 
Me llevaré, ardientes, las arenas, 
la luz, 
el aquelarre de la piel, 
el mapa de tus ojos 
-helechos desbordados-, 
la liturgia de las noches, 
las alas compartidas, 
el canto. 

de Lina Caffarello, Buenos Aires, Argentina 
Publicado en la Revista Antológica AIR 21, año XIV, Málaga, España
. 

martes, 28 de junio de 2011

Lina Caffarello - poeta


LINA CAFFARELLO

                                                  

Abril

Te dejaré en abril.
Cuando espléndido aún
invoques el tiempo del verano,
comenzaré a dejarte.

Pronto
los peces irán tras la estela de los barcos
y el agua oxidará de olvido
. . . . . . . . . . . palabras y conciertos.

Hay una historia detrás de cada historia;
un zurcido de sol entre las hojas,
un clamor de jilgueros en el alma.

Te dejaré en abril.
Me llevaré, ardientes, las arenas,
la luz,
el aquelarre de la piel,
el mapa de tus ojos
-helechos desbordados-,
la liturgia de las noches,
las alas compartidas,
el canto.

de Lina Caffarello, Buenos Aires, Argentina

miércoles, 23 de febrero de 2011

LINA CAFFARELLO


 Fuga de Bach




"el piano pone teclas en mis dedos
y vuelvo a ser la niña que jamás he sido".. L.C. 


Sol no
sólo notas
sólo escalas
sólo hastío.
Mi bemol
¿dónde el sol?
Niña no
sol no
juegos no
sólo do
sólo dedos
sólo Bach.
Bach bemoles
Bach infierno
repetido.
Clave grave
nota rota

Bach, la fuga.

de Lina Caffarello, Buenos Aires, Argentina
De la plaqueta "de juegos y conciertos".

miércoles, 12 de enero de 2011

LINA CAFFARELLO - Pinares (Inédito para Artesanías)



PINARES 

LINA CAFFARELLO 

(a mis colegas,
escritores argentinos, en Málaga)


Pinos de afuera
juegan a descifrar
a los pinos de adentro.

Con un collar cruzando el pecho
alguien alista paradojas
que lo rondan
y se rondan.
. . . . . . . . . . .. . . Muge,
. . . . . . . . . . . . . .ruge.
Sueño sostenido en la gesta
por la suma de los ríos.

Pinos de adentro
se despejan
entre los pinos de afuera.




OCTUBRE

Techo.
Lecho.
Ojos marsupiales
sin descanso
hasta el día que no llega.

Esa furia
de soles estancados
y cuentas de color
sólo es cáscara
en el punto más cercano
al humus.

Lecho ajeno, mares mudos
en la hora
que no escucha el gallo.



de Lina Caffarello, Buenos Aires, Argentina