Este número de la que nunca duerme es más corto.No es un homenaje de los hacedores de Artesanías con ocasión de las fiestas que se avecinan, sino un recordatorio de la existencia de un mundo real, no tan agradable como el que proclaman las propagandas de las celebraciones.
En un año en que la revista Time ha proclamado en su conocida tapa que el suceso del año son los indignados, los millares de mujeres y hombres anónimos que se han manifestado a lo largo de este año 2011 por calles y plazas de todo el mundo para levantar sus voces de denuncia y protesta contra el orden establecido por los potentados del universo. De un planeta en el cual campean el hambre, la muerte de millones de personas, en el que centenas de millonarios viven en la abundancia y el placer, millares de nuevos ricos aspiran a ser los pocos nuevos millonarios del mañana, y una inmensa masa de las capas medias se revuelven en la modorra agazapada de la sociedad de consumo... hasta que la crisis económica y financiera de estos últimos meses le repique en los bolsillos, le aparezca con el estría roja en las cuentas bancarias y en la próxima ola de despidos que los lncluya, sin falta, a los batallones de la pobreza y la realidad del capitalismo que expolia sin misericordia y, luego de haberles exprimido su vitalidad y creatividad, los arroja a las alcantarillas de la miseria.
Nos cabe adherir con fervor a las marchas de los indignados. E incluso con la espada de Damocles sobre nuestras vidas, les deseamos a todos que celebren estas fiestas próximas con una gruesa tajada de panetone y un vaso de vino chianti para hermanarnos todos que este próximo y efímero acto de gula en la medianoche del 31, en que el 2011 se retira del escenario y el bebé 2012 aparece con el cordón umbilical prolijamente cortado y los primeros vagidos del flamante año se esparcen como estelas de cientos de meteoritos multicolores.
¡FELICES FIESTAS, AMIGOS!!
El Editor, la Secretaria de Redacción y los Colaboradores
