noche
Rémora de lilas y nomeolvides en la frente
un relicario entre los pechos
el cielo montado en golondrinas
noche cerrada a plena luz
bajo la plata bruñida donde se baña la luna
el mar devuelve al río
peces muertos para sembrar su lecho,
despojos que me preceden,
cúmulos de escoria, nicho de reyes
que la marea arrastra para alimentar al cuervo
y la mujer que pasa con un pan bajo el brazo
lava sus pies y pregunta
cuál es el lugar dónde descansa el águila.
ESPOSA DEL VIENTO
Palpando las orillas atraviesa el río
hunde los pies en el barro
danza en la levedad de la piedra.
Libre como los pájaros del campo
abre la soledad
y dice arrullos de paloma blanca.
Busca los ojos del amado
cuando el clamor del hornero llama a la hembra a refugio,
cuando el resplandor agobia
y el pensamiento cae en la intimidad de la lluvia