
ESQUINA
“El desamparo tiene pies de niña…”
Marcela Rosales
Mira desierta y extiende su mano.
Compro flores en la colorida esquina, blancas,
las que más me embriagan.
Desde su pálida remera sonríe Marilyn.
Las dos en silencio, me venden jazmines de octubre.
Por unas monedas, un ramo.
El tránsito humano
prosigue su ruta indiferente.
Con esas monedas,
la niña se alimenta,
se cubre de intemperie.
INTEMPERIE
"Luces trasnochadas
que al apagarse nos dejan todavía más solos."
Oliverio Girondo
Estira en giros su vocecita estrangulada.
Vende flores e intemperie.
En sus vuelos, se corre, arruga, expande,
la rojo-rubia cabellera de Marilyn, vertical sobre su pecho.
Si pudiese estiraría sus manos para atrapar una flor blanca,
si ella pudiese, sería pelirroja full como Rita, rojo-rubia como Marilyn.
La cuidan, caminan la calle juntas, pegadas las pieles.
"Una flor para su amor"?, sugiere,
ése, que tan bien desconoce.
Ateridas, esperarán inquietas y acodadas,
en un cantero abandonado de la peatonal.
La luz se estará yendo hacia otra parte,
los perros corretearán su propia desesperanza,
cuando sin palabras,
ambas duerman en un hueco cualquiera de la oscura ciudad.
Las flores que le restan,
sobre el pecho niño,
los cabellos rojizos alborotados,
bajo los pétalos blancos.
Así, las encontrará el sol,
desiertas,
cubiertas de rocío, y nada, nada que les diga algo,
de lo que les queda de la vida.
JAZMINES BLANCOS
"Era una chica sexy, empapada en heroína
y en alcohol,..."
María Teresa Andruetto
Yo como tú
rojo-rubia voluptuosa.
Yo como tú
fingiendo ser diva, dando vida a otras.
Yo como tú,
una flor blanca entre jirones,
una desolada voz que no alcanza.
Yo como tú, quiero ser blonda, pura,
como el jazmín del cabo que ofrezco a los enamorados,
o moriré en silencio
un día quieto,
donde nadie buscará mi cuerpo.
No, no como tú,
no saldré en los diarios ni seré eterna.
Nunca mi soñado vestido rojo, rojo sangre
volará por los aires mientras río,
ya no como tú
pues "los caballeros las prefieren rubias".
Yo como tú
moriré abrazada por la intemperie brutal,
de la indiferencia.
MARTA COMELLI