Mostrando entradas con la etiqueta Gerardo Curiá. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gerardo Curiá. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de febrero de 2011

David Gerardo Curiá . poema



 
El Mota y el Macoco
San Pedro,
pozo de la infancia.
Alguna camorra
y toda la tarde en el baldío de Amorín.
Partidos a seis goles en pata
sobre la tierra seca.
Barrio de la mortadela.
Los Periquillos.
La Juana borracha a las tres de la tarde
caminando por el sol de la calle Obligado.
El Macoco, el Mota,
robábamos duraznos en las quintas.
Y el loco Richard nos iba a matar por radio
a las cinco de la tarde,
mientras pedía pan y monedas.
La comparsa Guanabara 84,
la hinchada de Mitre a la piñas,
Los travestís bailando por la calle Pellegrini,
con sonrisa de lograr los sueños,
y el Mota escupiendo fuego de kerosene por la boca.
Después,
el filo con sus sombras,
las intensas borracheras,
un par de ancianos muertos.
El Mota y el Macoco,
el basural de la celda
haciendo carne
sobre la llaga.
Cuerpos en el encierro,
duros.
Rateros homicidas,
ellos también heridos.
El roiphnoll, la cocaína,
el alcohol de quemar.
         Y el tiempo
         que en el tiempo es presente.
El Mota y el Macoco
         empapados por dentro
         me saludan desde el propio fondo.
El baldío de Amorin está vacío
y ellos se meten por la noche a las casas
a robar televisores, bicicletas, radiograbadores.
La policía los conoce,
se entienden,
cada tanto en cana.
        Si hubiera una pelota
        armaríamos un partido a seis goles.
Siempre necesitan guiíta,
rígidos en la borrachera de la rabia.
Y ellos,
ellos son San Pedro.
Resaca en el estómago del alma.