
Las dos lluvias
Llueve mansamente sobre Mar del Plata
cae sigilosa el agua
inesperada
pinta la bruma quinientos metros de visibilidad
y la lluvia insiste sobre los aromos y agosto
encharca la esquina de los abedules
ahuyenta pájaros que tímidos asoman
llueve musicalmente sobre los techos de tejas pizarra
llueve furiosamente sobre los techos de lata
y sobre la membrana provisoria
llueve mansamente sobre el asfalto y la avenida
llueve sobre los resignados que esperan el colectivo
y sobre los tercos que insisten en correr por no
mojarse
llueve sobre la plaza y sus feriantes
sobre los balcones y sus macetas de geranios
sobre los autos y los caminantes
llueve sobre mi sombrero y sobre el paraguas que me
roza al pasar
llueve mansamente sobre la precariedad de las villas
sobre sus ventanas de nailon y sus maderas desclavadas
llueve sobre los pibes embarrados que miran la
indiferencia
y saludan con esa mirada color desamparo
color se nos mojó todo
color el viento nos voló la lata del techo
color aquí siempre llueve torrencialmente
con la misma lluvia que aún cae mansa sobre nuestra
casa
nos insultamos en privado con dios
y la poesía ya no me sale
tal vez murió de bronca.
Diana Poblet