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miércoles, 16 de febrero de 2011

. POETAS CHILENOS




Claudio Solar López

Nació en Concepción, Chile, en 1926. Poeta, novelista, ensayista, dramaturgo, conferenciante, periodista, pintor, catedrático emérito. Premio Municipal de Santiago; Premio Regional de Literatura y Premio Regional de Periodismo (Valparaíso). Jurado en numeroso concursos de carácter nacional. Como poeta ha publicado: “La ciudad detenida en el tiempo”, “Rapsodia para la Vida del hombre”, El libro de Ximena”, “Balada para la Gran Ciudad” , “Para caminantes y enamorados”, fundador y Director de la Escuela de Periodismo. Sede Valparaíso de la Universidad de Chile (1963). Fue conocido como Profesor Nostradamus, falleció en junio de 2010.

VIAJEROS

Veo pasar el tiempo en un instante
y me comen las manos los sucesos.
Este largo monólogo entristece
como el agua que cae de los techos
murmurando recuerdos.
Yo pienso en la vasija de tus manos
sosteniendo silencios
en un patio lejano
donde el viento se duerme.
Y tengo miedo vernos por ríos diferentes,
de sentir que marchamos por caminos
opuestos.
¿Nunca vamos a hallarnos?
¿Siempre estarás callada
en ese tren que parte?
¿Siempre estaré sonámbulo
en el vagón que llega
a la estación callada
de los sueños perdidos?


Pedro Mardones Barrientos

Nació en Ninhué, Chillán, Chile, en 1929, Profesor, poeta, cuentista, ensayista y comentarista literario. Cofundador de la Sociedad de Escritores de Valparaíso, Fundador de “Alternativa” y de la “Agrupación Literaria Regional Valparaíso (ALIRE) ; de las tres instituciones ha sido su Presidente. Publicó los siguientes poemarios: “Los días junto al mar”, “Secreto signo”, “Carumbela”, “Campanas de tiza”, “Juglar de los Inviernos”, “Letanías a Nuestra Señora de Puerto Claro”, “Vasallos de la Muerte” (compartido). Por su iniciativa, Villa Alemana, ciudad donde residió, fue declarada Capital de la poesía, por Decreto Municipal. Publicó también “Viejas Postales de Provincia, de Muertes y de lluvias”. Falleció en el 2007.




REGRESO A NINHUE

Como antes vine, hoy llego a tu morada,
mas todo ha cambiado, yace todo desierto,
caído el corazón, su sombra derribada
unióse a la sombra del abuelo muerto.
Mi casa allá en Ninhue, abandonada,
solitario patio, desolado huerto,
hay un ángel que guarda con su espada
la entrada al paraíso del recuerdo.
Era el tiempo en que el agua discurría
en los álamos grises del invierno,
y bandadas de tordos y torcazas
oscurecían el cielo de mi pueblo,
por sus calles tristes van los días
y sus carretas cargadas de silencio.

Alfonso Larrahona Kasten

Nació en Valparaíso, Chile en 1931. Poeta, cuentista, ensayista, folclorólogo, dibujante. Catedrático Emérito de la Universidad de Chile, Director Fundador de la Revista “ Correo de la Poesía”. Ha obtenido numerosos premios y distinciones: “Caballero de la Orden de la Encina al Mérito Poético”, Premio Municipal de Literatura, Valparaíso 1989, Premio “Atenea”, “Ateneo de Salamanca”, “José Vasconcelos” otorgado por el Frente de Afirmación Hispanista de México.  Premios en Argentina, Bélgica, Uruguay, España, Italia, etc. Obras: “Madero de Naufragio, “Jardín de Extravagancias”, “Autorretrato sin rostro”,” País ausente”, “Resultado de Alquimias” entre otros. Por varios períodos Presidente de la Sociedad  de Escritores de Valparaíso y socio-fundador de la misma (1954). 


MI CASA ES UNA ISLA

Mi casa es una isla donde dejo
mi pálida pasión, todo ese canto
del que soy pasajero y de tanto
navegar: soy un trino en el espejo.
Mi casa es una isla donde tejo
el sueño de existir, el breve encanto
de cubrirme con voces como un manto,
provisto de un interno catalejo.
Es una isla porque allí estoy solo,
alado sobre el fuego en que me inmolo
cada vez que me acosa algún poema.
Una isla: mi casa y yo. Nacemos
cada día cuando reconocemos
que Dios nos ha donado una diadema.

ULTIMAS DISPOSICIONES
Nadie habrá de plañir cuando yo muera,
cuando olvide mi luz en mi escritorio,
nadie habrá de gemir en mi velorio
cuando mi nave zarpe mar afuera.
Se leerán mis versos cual si fueran
florecillas de grises abalorios,
sabrán que sólo tuve un desposorio
por amor, una sola compañera.
Mientras viví compuse mi retrato,
más cerca de gaviota que de albatros,
más cerca de la mar que de la tierra.
Y moriré sin desear más nada
que esta vida que fuera diseñada
para morar en paz, jamás en guerra.

De su libro “Con los sueños contados”