martes, 24 de julio de 2012

Celia Fischer


Celia Fisher


      Primavera Árabe
                                       en memoria de Mohamed Bouazizi*




Túnez y Egipto se estremecieron
sollozando en tinieblas de ultratumba
salpicaron la sombra del universo
                 las siete plagas
desenterradas del régimen obsceno
agonizaron sus voces violentas
volcaron los odres de aceite
sobre excrementos de muerte                          
hasta el escalofrío del desierto
hasta el abismo hecho jirones
                del amarrado a sus cenizas

la desesperación andaba suelta
socavando caminos del cuerpo
y el silencio tan lejos y tan cerca
                
los olivos callaron sus frutos
                 y secuestraron la sombra
gritó la niebla al final de la noche
                 y la noche perdió su misterio
el viento agrietó la luz
                y el día fue patíbulo del tiempo
llegó al Magreb la ebriedad del fuego
con la espada de Dios avergonzada
                y el alma de Mohamed despierta


lo mató el árbol de Túnez
sobre la plaza inclinada al tormento
pero la verdad
                 la verdad venía viajando
de la trastienda del milagro
elevándose en suplicio sagrado
                por el árbol de Túnez

y el silencio tan lejos y tan cerca.

 *Mohamed Bouazizi nació en Sidi Bouzid (Túnez).Vendía frutas y verduras para mantener a su familia pero – como en otras oportunidades-  un día de diciembre de 2010  fue corrido y golpeado por la policía y le confiscaron la mercadería. Desesperado  e impotente ante la crueldad del régimen de Ben Alí, el 17.XII.2010 a los 26 años de edad, decidió inmolarse a lo bonzo. Este trágico gesto terrible fue el detonante de la revolución civil que se generó en África del Norte y Medio Oriente. Al Magreb arribó el aire de libertad con el nombre  de Primavera Árabe  iniciado por aquel  hombre decidido a todo.


7 comentarios:

  1. Tan lejos y tan cerca...y el horror es el mismo ...y el verdugo es el mismo y el hombre " ay pobrecito hombre!
    Felicitaciones por esta crónica.
    amelia

    ResponderEliminar
  2. La poeta hace suyo el grito de la tierra, cuando el día fue patíbulo y la espada de Dios se avergonzó.
    Valiente y conmovedor homenaje.
    Gracias Celia

    Ofelia

    ResponderEliminar
  3. Gracias, querida Celia, por esta forma de preservar la memoria en tiempos de rebajas, donde nadie recuerda ni lo que paso ayer.
    Es por la privilegiada voz del poeta, por tu voz en este poema, que el suicidio de Mohamed, que las llamas que nos siguen quemando, quedan grabadas en el tiempo del para siempre. Junto al hondo simbolismo de esos olivos y sus sombras al viento y a esa esperada primavera, contra toda esperanza.

    Mi abrazo
    Alejandro

    ResponderEliminar
  4. El poeta es la voz, el instrumento de expresión de los que carecen de eses don. Es esa voz la que nos despierta del sueño eterno en que habitamos con frecuencia...es una responsabilidad enorme.Celia toma esa reponsabilidad y la despliega con hondo oficio...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por acompañar con vuestra mirada esta poesía que intenta el rescate de la memoria cuando el martirio fue, es y será el gesto de quien se opone a la humillación del hombre por el hombre, de quien llama la atención de su Dios para que produzca el milagro de cambiar el "poder" por el "ser".

      Eliminar
  5. Gracias Celia por este poema que ubica la violencia y la injusticia y les das voz a perseguidos y muertos para que no tengan olvido y que el viejo sistema del mundo " unos contra otros " no nos siga aniquilando como humanidad.
    Si callamos no avanzamos, nos estancamos.Atrevámonos a la verdad.
    Felicitaciones a la autora.
    MARITA RAGOZZA

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Marita, por compartir mi sentir en el mundo.

      Eliminar